Biblioteca de la Lectura en la Ilustración
Proyecto Admin
Identificación

De l'influence des femmes sur la littérature française, comme protectrices des lettres et comme auteurs, Tome premier

Stéphanie Félicité du Crest, condesa de Genlis
1811

Resumen

Esta obra de Madame de Genlis, que el impresor Claude François Maradan publicó el mismo año de 1811 en dos ediciones (una en dos tomos y otra en uno solo volumen), se destina, como la autora señala en la «Advertencia» preliminar, a compensar la ausencia en otros compendios realizados de la mayor parte de las escritoras verdaderamente célebres. Considera, por tanto, necesario concebirla con un plan muy diferente. En primer lugar, porque junto a las literatas, deben incluirse las protectoras de las letras, figuras que considera determinantes por contribuir con su mecenazgo a que se desarrollaran y perfeccionaran los talentos. Y, en segundo lugar, porque: «Se hablará de las mujeres que han tenido influencia en la literatura francesa porque esta búsqueda es por sí misma interesante, curiosa y nueva, y que a menudo se referirá a la pintura de las costumbres de la época en que estas mujeres escribieron y que, finalmente, producirá, sobre todo en este sentido, una gran cantidad de observaciones nuevas» (p. vii). 

El propósito, por tanto, consiste en ofrecer un catálogo lo más completo posible de los auténticos méritos de las autoras francesas, aunque se limita a las ya fallecidas. Trata así de constatar los progresos de la literatura francesa en cada periodo y de atestiguar cómo se produjo la decadencia de las letras en Francia, así como el posterior renacimiento del gusto y de los buenos principios. Su perspectiva resulta tradicional y crítica, pues no dudará en señalar cuál fue el origen del mal gusto. Precediendo a los retratos y comentarios, Madame de Genlis incluye unas «Reflexiones preliminares sobre las mujeres».


Comienza en estas últimas exponiendo qué percepción tienen los hombres de letras de las mujeres literatas. Asegura que sobre ellas ejercen una gran superioridad. El argumento comúnmente empleado es que todas las obras reunidas de las mujeres no valen lo que unas páginas de Bossuet, Corneille, Racine, Molière, etc., razón que juzga insuficiente para concluir que son inferiores a los hombres. Y lo demuestra con la siguiente reflexión: las cualidades que componen el genio, a saber, la imaginación, la sensibilidad y la elevación de alma pueden ser poseídas por las mujeres en mayor grado. Solo la falta de estudios y de educación es lo que ha apartado a las mujeres de la carrera literaria cuando en realidad:

ellas demuestran su grandeza de alma no recogiendo en sus escritos los hechos históricos o presentando ficciones ingeniosas basadas en acciones reales, ellas, en cambio, hicieron más que pintar, ellas a menudo, con su conducta, proporcionaron modelos de un heroísmo sublime (p. x).

En su opinión, los grandes pensamientos nacen del corazón, como proponía el marqués de Vauvenargues, conocido moralista francés a quien cita. Y solo de esa fuente pueden manar los mismos efectos.

Explica también Genlis que, para probar la inferioridad de las mujeres, se alega que ninguna ha hecho una buena tragedia o un buen poema épico. Su respuesta no puede ser más contundente: una multitud de hombres han compuesto tragedias y, sin embargo, los franceses solo cuentan con cuatro grandes poetas trágicos. Además, el poema épico francés más representativo, La Henriada de Voltaire, resulta significativamente inferior al Paraíso perdido de Milton o a la Jesusalén liberada de Torcuato Tasso. En cambio, cinco mujeres han escrito tragedias y todas obtuvieron un gran éxito: Arrie et Pétus (Arria y Peto) de Mlle. Barbiera; Laodamie y Brutus de Mlle. Bernardb y Les Amazones de Mlle. Boccage, autora también del poema épico La Colombiadec.


En su argumentario continúa Madame de Genlis desafiando a los escritores, pues se apodría afirmar que los grandes capitanes y los hombres de Estado carecen de genio, ya que tampoco ellos han compuesto piezas trágicas. Concluye así que:

La facultad de sentir y de admirar lo que es grande, lo que es bello y el poder de amar son iguales en ambos sexos. Así, la igualdad moral es perfecta entre ellos. Pero si muy pocas mujeres (por falta de estudios y audacia) han escrito tragedias y poemas para poder igualarse a los hombres en este aspecto, lo han hecho superándolos en muchas obras de otros géneros. Ningún hombre ha dejado una colección de cartas familiares que se pueda comparar con las Cartas de Madame de Sévigné y las de Madame de Maintenon. La princesa de Clèves, las Cartas peruanas, las Cartas de Madame Riccoboni y las dos últimas novelas de Madame Cotin son infinitamente superiores a todas las de los novelistas franceses, sin exceptuar las de Marivaux y menos aún las aburridas y voluminosas obras del abad Prévôst (pp. xiv-xv)d.

Los autores se limitan a retratar en sus obras los vicios, la ambición, la vanidad, sin prestar atención al amor, la amistad, los celos, la piedad filial, etc., como sucede en Gil Blas de Santillana. Madame de Genlis se queja de que son los hombres los que dispensan honores literarios a talentos masculinos mediocres excluyendo de ellos a las mujeres (p. xvj). Y pone como ejemplo a D'Alembert de quien afirma que:

Si una mujer hubiera tenido la desgracia de componer la mayor parte de sus elogios académicos, no parecería a vista de todos más que una preciosa ridícula. [...] Si existiera una academia de mujeres, nos atrevemos a decir que sin duda podría comportarse mejor y juzgar con más sensatez (pp. xvij-xviij).

El argumento más débil que se utiliza contra las mujeres, y que Madame de Genlis considera falaz, consiste en asegurar que el gusto por escribir y el deseo de fama las apartan de cumplir con sus obligaciones domésticas. Responde a ello que:

las personas activas e inquietas encuentran sin dificultad la forma de conciliar sus deberes con los gustos nobles y útiles. Si una mujer, después de haber arreglado sus cuentas por la mañana y dado sus órdenes a su gente, se concentra luego en ese pensamiento durante el resto del día, no solo hay que prohibirle cultivar las artes, sino también prohibirle la lectura. No son los gustos sedentarios los que pueden distraer a las mujeres de sus deberes; dejémoslas escribir si sacrifican por este entretenimiento los espectáculos, los juegos, los bailes y las visitas inútiles (pp. xxxiv-xxxv). 

Contra estas opiniones, defiende que las cualidades propias de su sexo, a saber, fineza, sutileza y sensibilidad, deben, al contrario de lo que piensan muchos escritores masculinos, valorarse como excepcionales porque serán capaces de dotar de gracia y estilo a sus escritos. Además, debido a la gran capacidad observadora femenina, si disponen de estudios e instrucción, se convertirán en excelentes críticas (p. xl). 


La censura exagerada resulta inútil y negativa. Pero no por ello pretende realizar en su historia literaria de las mujeres sino unos comentarios delicados alejados de la injuria. De ahí que rechace que la conducta irreprochable de las mujeres escritoras, que poseen un talento distinguido, se interprete como que abjuran de su sexo o que carecen de mérito. Y no pueden por ello ser denostadas. El siglo de Luis XIV, asegura entonces, la época más brillante de la literatura francesa, contó con multitud de mujeres cultivadoras de todos los géneros. Por todo ello concluye que no debería haber ninguna rivalidad entre hombres y mujeres.

El volumen primero comienza con Radegunda y termina con Madame de Montespan.

  • Arrie et Pétus, Paris: Michel Brunet, 1702. La obra se representó en la Comedie-Française el 3 de junio de ese mismo año. Tertuliana del salón de Marie-Anne Mancini se animó a iniciarse en la carrera literaria gracias al apoyo recibido del poeta Martin de Baraton y del dramaturgo Edme Boursault. El interés que despertó la representación de la obra llevó a sus contemporáneos a pensar que se se trataba de un seudónimo de un autor masculino. Marie-Anne Barbier (1664-1745?) confiesa en el «Prefacio» la razón de la elección de esta historia romana protagonizada por Arria y Peto y es lo gloriosa que resulta para el sexo femenino. Arria, mujer del senador Peto a quien el emperador ordenó suicidarse por participar en una rebelión, no se atreve a matarse y es ella quien se apuñala a sí misma en el pecho asegurándole al marido que no le dolía. Mlle. Barbie dice seguir una acción simple, evitando, como hacen la mayor parte de los autores, complicar la fábula cargándola de incidentes.
  • Estas dos tragedias se representaron en la Comédie-Française con un éxito notable. Marie-Anne Barbier dijo de ellas que «son demasiado recientes para ser borradas de la memoria de aquellos envidiosos de nuestra gloria», en «Prefacio» de Arrie et Petus. Sobre la autora, véase Louis Frappier, «Ethos real y poder femenino: Laodamia, reina de Epiro (1689) de Catherine Bernard», Percées-Explorations en arts vivants: https://percees.uqam.ca/ethos-royal-et-pouvoir-feminin-laodamie-reine-depire-1689-de-catherine-bernard/
  • Madame de Boccage (1710-1802) obtuvo en 1746 el premio de la Academia de Ruan y su poema mereció que Voltaire la llamara la «Safo de la Normandía». Conoció al Fontenelle, Marivaux, el abate Trublet y otros eruditos como Algarotti. Tradujo o más bien imitó el Paraíso perdido de Milton con el título de Le paradis terrestre (1748). y compuso Las Amazonas, tragedia en verso, estrenada también en la Comédie-Française. Recibió fortísimas críticas, pero Fontenelle, su censor, la defendió públicamente diciendo: «Leo esta obra donde vemos con gran placer a las amazonas guerreras tan bien representadas por otra ilustre amazona del Parnaso». Su epopeya La Colombiade, ou La foi portée au Nouveau Monde (1756), mereció grandes elogios y se tradujo al inglés, el alemán, el italiano y el español. 
  • La Princesa de Cléves y las Cartas de una peruana son obra respectivamente de Madame de Lafayette y de Madame de Grafigny. Madame Cottin es autora de Clara de Alba (1798), Malvina (1800), Amelia de Mansfield (1802), Matilde o las Cruzadas (1805) e Isabel o los exiliados de Siberia (1806). El abate Prévost (1697-1763), además de por sus novelas morales, es conocido por sus traducciones de Samuel Richardson Cartas inglesas o histore de Miss Clarisse Harlove (1751) y Nuevas cartas inglesas, o historia del caballero Grandisson (1755).

Descripción bibliográfica

Genlis, Madame de, De l'influence des femmes sur la Littérature française, comme protectrices des Lettes et comme auteurs; ou précis de l'histoire des femmes françaises les plus célèbres. Para Madame de Genlis. Tome premier, Paris: Maradan, 1811.
lviij, 219 pp.; 8º. Sign.: BNF Z-27861.

Ejemplares

Biblioteca Nacional de Francia

http://catalogue.bnf.fr/ark:/12148/cb304956583

Bibliografía

Barco, Lorena, «¿Debe una mujer publicar sus obras? La escritora Madame de Genlis (1802)», Fuentes para el estudio de la historia de las mujeres, coord. Antonio Calvo Maturana et alli., Granada: Comares, 2022, pp. 353-356.

Bessire, François y Martine Reid, dir., Madame de Genlis. Littérature et éducation, Rouen: Publications Universités de Rouen et du Havre, 2008.

Bolufer, Mónica, «Pedagogía y moral en el siglo de las Luces: las escritoras francesas y su recepción en España»: https://www.cervantesvirtual.com/s3/BVMC_OBRAS

Bonhomme, Honoré, Madame la Contesse de Genlis. Sa vie, son œuvre, sa mort (1746-1830). D'après des documents inédits, Paris: Librairie des bibliophiles, 1885.

Marrero Marrero, María del Carmen, Mitos y modelos femeninos en la literatura francesa del siglo XVIII. Tesis doctoral. Universidad de La Laguna, 2004.

Plagnol-Diéval, Marie-Emmanuelle, Madame de Genlis et le théâtre d'éducation au XVIIIe siécle, Liverpol: University of Liverpol/Voltaire Foundation, 1997.

Vázquez Jiménez, Lydia, «Madame de Genlis: la féminsite malgré elle», El eco de las voces sinfónicas: escritura y feminismo, Zaragoza: Prensas Universitarias de Zaragoza, 2008, pp. 273-284.

Cita

Stéphanie Félicité du Crest, condesa de Genlis (1811). De l'influence des femmes sur la littérature française, comme protectrices des lettres et comme auteurs, Tome premier, en Biblioteca de la Lectura en la Ilustración [<https://bibliotecalectura18.net/d/de-linfluence-des-femmes-sur-la-litterature-francaise-comme-protectrices-des-lettres-et-comme-auteurs-tomo-i> Consulta: 12/03/2026].