Reseña de la comedia en tres actos de José de Cañizares (1676-1750) representada los días 13 y 14 de enero de 1784 en el Coliseo del Príncipe por la compañía de Eusebio Ribera.
El Dómine Lucas: comedia de don Joseph Cañizares
Joaquín Ezquerra; José Cañizares
1784
Resumen
Descripción bibliográfica
[Ezquerra, Joaquín], «El Dómine Lucas: comedia de D. Joseph Cañizares", Memorial literario, instructivo y curioso de la Corte de Madrid, correspondiente al mes de enero de 1784, Madrid: Imprenta Real, 1784, pp. 87-89.
125 pp.; 8º. Sign: BNE: Z-8854.
Ejemplares
Biblioteca Nacional de España
Hemeroteca digital, Memorial literario, 1784, núm. 1.
https://catalogo.bne.es/permalink/34BNE_INST/95vni4/alma991029469819708606
Bibliografía
Moll, Jaime, «Catálogo de comedias sueltas conservadas en la Biblioteca de la Real Academia Española», Boletín de la Real Academia Española, T. XLIV (1964), cuad. 171; T. XLV (1965) cuad. 175, T. XLVI (1966) cuad. 177, n. 330.
Cita
Joaquín Ezquerra; José Cañizares (1784). El Dómine Lucas: comedia de don Joseph Cañizares, en Biblioteca de la Lectura en la Ilustración [<https://bibliotecalectura18.net/d/el-domine-lucas-comedia-de-don-joseph-canizares> Consulta: 15/03/2026].
Copyright
María José Rodríguez Sánchez de León
Edición
La escena es parte en casa de D. Pedro y parte fuera.
Agradan al pueblo el carácter estrafalario de D. Lucas y las simplezas de Doña Melchora. Con motivo de creer D. Lucas que D. Antonio, amigo de D. Enrique, es duende se hace ver la ficción y desengaña la necia credulidad de los duendes.
Es notable también, para las inverosimilitudes de los mantos en varias comedias, lo que la simple Melchora dice a su amante de que no la conoce estando solamente tapada con el manto.
La vanidad de algunos y su jatancia en sus ejecutorias de nobleza se halla en esta comedia en el personaje de este montañés bastante bien retratada.
No obstante, algunos inteligentes notan algunas inverosimilitudes, como que el abogado D. Pedro Chinchilla, siendo un hombre que desempeña muchos pleitos y, por consiguiente, se supone no lerdo, no conozca a su hija o crea que no lo es una mujer que se tapa y hace otras ridiculeces, y que D. Lucas use de la ejecutoria como de reliquia y salga con ella para defensa en un desafío.
Y aunque juzgan esta comedia bastante regular en la disposicion y trama, y bien preparados los incidentes, notan que se pase tanto tiempo, tal vez sin necesidad, desde la primera a la segunda jornada, para que en medio de ese tiempo haya sido recibido de Abogado y defendido causas D. Lucas, siendo tan estrafalario
y tan incapaz como se le supone; pero esto lo disculpan otros por burlesco.