Entusiasmo
Léxico estético-literario
Referencias en las que aparece
1797 - Principios filosóficos de la literatura o Curso razonado de Bellas Letras y Bellas Artes, Tomo I
Hay, pues, momentos felices para el ingenio cuando el alma inflamada como de un fuego divino se representa toda la naturaleza, y esparce sobre los objetos aquel espíritu de vida que los anima y aquellos rasgos enérgicos que nos arrebatan. Esta situación del alma se llama entusiasmo, p. 33.
Las ideas que dan de él la mayor parte de los autores más parecen partos de una imaginación entusiasmada que de un espíritu que piensa y reflexiona. Unos le llaman visión celestial, influencia divina, espíritu profético; otros, una embriaguez, un éxtasis, una alegría mezclada de turbación y de admiración en presencia de los dioses, p. 33.
Estas almas privilegiadas reciben fuertemente la impresión de las cosas que conciben, y siempre las reproducen con un nuevo carácter de gracia y de fuerza que les comunican. He aquí el origen del entusiasmo, p. 34.
Mas, ¿qué es entusiasmo? El que no contiene más que dos cosas que son: una viva representación del objeto en el espíritu y un movimiento del corazón proporcionado al objeto, p. 37.
1802 - Análisis literarios. Principios de literatura. Primer extracto. Tomo I
[...] Lo que forma la verdadera belleza, la bella naturaleza, no es lo verdadero existente, sino lo verdadero posible, lo cual el poeta no podrá representar bien si no está animado del entusiasmo, es decir, si para componer su obra no olvida su estado, no sale como de sí mismo, y se transporta por medio de su imaginación entre las cosas que quiere pintar, p. 227.